lun 20a. Ordinario año impar (Id=557)

Primera Lectura

El Señor instituyó jueces, pero los israelitas ni a ellos los quisieron escuchar

Lectura del libro de los Jueces
2, 11-19

En aquellos días, los israelitas ofendieron con su conducta al Señor, dando culto a los ídolos. Abandonaron al Señor, Dios de sus antepasados, que los había sacado de Egipto, y siguieron a dioses de los pueblos vecinos y los adoraron irritando al Señor. Abandonaron al Señor y dieron culto a Baal y Astarté.
Entonces el Señor se encolerizó contra Israel; los puso en manos de salteadores, que los despojaron, los entregó a sus enemigos de alrededor, y no fueron capaces de resistirlos. En todas sus campañas la mano del Señor intervenía contra ellos para castigarlos, como él les había dicho y jurado, y los puso en una situación desesperada.
Entonces el Señor instituyó jueces, que salvaron a los israelitas de quienes los saqueaban, pero ellos tampoco escucharon a los jueces: se prostituyeron dando culto y adorando a otros dioses; se desviaron muy pronto de la conducta de sus antepasados, que habían cumplido los mandamientos del Señor, pero no los imitaron.
Cuando el Señor les instituyó jueces, él estaba con el juez y los salvaba de sus enemigos, pues se conmovía ante los gemidos que proferían bajo el yugo de sus opresores. Pero, en cuanto moría el juez, volvían a pecar y se portaban todavía peor que sus antepasados; seguían a otros dioses, les daban culto, los
adoraban y volvían a sus prácticas y a su conducta obstinada.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 105

Perdona, Señor, las culpas de tu pueblo.
Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui.

No exterminaron nuestros padres a los pueblos que el Señor les había mandado. Se unieron con paganos y aprendieron sus prácticas.
Perdona, Señor, las culpas de tu pueblo.
Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui.

Dieron culto a los ídolos y éstos fueron para ellos como una trampa. Entonces entregaron a sus hijos e hijas en sacrificio a los demonios.
Perdona, Señor, las culpas de tu pueblo.
Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui.

Se contaminaron con sus obras y se prostituyeron con sus acciones; por eso el Señor renegó de su pueblo y estalló su enojo.
Perdona, Señor, las culpas de tu pueblo.
Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui.

¡Cuántas veces los libró, pero ellos se obstinaron en su actitud! Entonces el Señor miró su angustia y escuchó sus gritos.
Perdona, Señor, las culpas de tu pueblo.
Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Beáti páuperes spíritu, quónima ipsórum est regnum caelórum.
Aleluya.

Evangelio

Si quieres ser perfecto, vende lo que tienes y tendrás un tesoro en el cielo

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
19, 16-22

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se acercó un joven a Jesús y le preguntó:
"Maestro, ¿qué debo hacer de bueno para conseguir la vida eterna?"
Le respondió Jesús:
"¿Por qué me preguntas a mí acerca de lo bueno? Uno solo es el bueno: Dios. Pero, si quieres entrar en la vida, cumple los
mandamientos".
El replicó:
"¿Cuáles?"
Jesús le dijo:
"No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, ama a tu prójimo como a ti mismo".
Le dijo entonces el joven:
"Todo eso lo he cumplido desde mi niñez. ¿Qué más me falta?"
Jesús le dijo:
"Si quieres ser perfecto, vende todo lo que tienes, dales el dinero a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo. Luego ven y
sígueme".
Al oír estas palabras, el joven se fue entristecido, porque era muy rico.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]